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Otra sentencia con muchas lagunas fruto de la Ley Integral.

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Odime
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Viernes 02 Ene 2009, 21:46   Post #274500  Responder citando
 

El presente escrito nos invitará a reflexionar de nuevo a todos los que estamos familiarizados, desde hace más o menos tiempo, con las polémicas surgidas desde su implantación alrededor de la Ley Integral contra la Violencia de Género, puesta en entredicho lo mismo por parte de ciudadanos de a pie, que por figuras relevantes del derecho o colegios de profesionales de este ramo, asociaciones de padres separados o divorciados, plataformas feministas o incipientes organizaciones masculinistas que comienzan en estos últimos años su andadura, deseosas de analizar y corregir las discriminaciones que el feminismo no reconoce, es decir, las sufridas por los hombres. En fin, nos dará una nueva ocasión para pensar sobre las críticas, artículos, entrevistas y debates sin una conclusión definitiva surgidos alrededor de esta ley, siempre resultantes en dos posicionamientos enfrentados en los que se sitúan, por una parte sus defensores, y en la otra sus detractores, ambos distanciados y asumiendo dos posturas diametralmente opuestas e irreconciliables.

Para los primeros la ley es ejemplar, modélica, necesaria y contribuirá a aumentar la igualdad entre los dos sexos mediante la eventual erradicación de la violencia doméstica, junto con el conjunto de supuestos tópicos patriarcales, machistas y misóginos que la sustentan, amparan y transmiten desde el comienzo de la convivencia entre hombres y mujeres.

Para los segundos, la ley es considerada como una perversa distorsión de la realidad social e histórica, encaminada a empoderar al injusto, dogmático pero políticamente correcto y muy influyente Feminismo de Género, permitiéndole criminalizar apriorísticamente a los hombres, en base a sus análisis claramente misándricos, apoyados en nuestros días por estadísticas unilaterales y de un escasísimo valor científico. Aumentando además el distanciamiento entre hombres y mujeres al crear un referente legal que arremete decididamente contra principios constitucionales básicos, sin olvidar que en sus años de aplicación no ha disminuido el número de mujeres muertas por violencia doméstica, y han aumentado las denuncias falsas y las condenas abusivas de muchos hombres por efecto de una ley hembrista que les arrebata buena parte de sus derechos fundamentales.

En conclusión, entre las muchas menciones, idas y venidas a las que esta controvertida ley ha dado lugar incluso desde antes de su definitiva entrada en vigor, nos queda a algunos destacado en la memoria el recuerdo de un caso especial, que comenzó presentándose como una urgente petición de ayuda trasladada a diferentes foros masculinistas, el 18 de Abril de 2006. El autor de la demanda era Miguel Ángel García Moreno, un joven linarense, y su mensaje se iniciaba así:

“Soy un vecino de la ciudad de Linares y debido a la lamentable situación actual que van a tener oportunidad de comprobar, e intentando en todo momento no extenderme demasiado, he decidido sacar la fuerza necesaria para publicar este resumen, ya que lo que al principio podía resultar el divertido juego de unos niños consentidos está llegando demasiado lejos y lo que hay por medio es la actual vida y el futuro de una persona. Mis allegados opinan que al tratarse todo de un montaje contra mí, en cualquier momento cometerán un error que desmontará toda la trama pero lo cierto es que errores ya han cometido varios (a la vista del siguiente texto están) siendo actualmente el problema que la justicia no ha querido verlos, cumpliéndose así en su máxima expresión el dicho de la "justicia ciega.”

Aquel día, Miguel Ángel empezaba a exponernos su caso con estas palabras. Seguía con una narración detallada de los acontecimientos que durante su noviazgo y un anómalo proceso de ruptura habían terminado en un intercambio de denuncias, entre las que Miguel Ángel había recibido una por malos tratos, basada en supuestas agresiones realizadas sobre su ex pareja, ocurridas presuntamente con gran anterioridad al fin de la relación, y que se presentaba pocas horas después de que el mismo Miguel Ángel interpusiese una denuncia por agresión física contra el hermano de su ex. Siguió un artículo de dos páginas aparecido en el periódico Linares Información (actualmente llamado Viva Linares) en el que Miguel Ángel pudo dar la cara mediaticamente y expresar en letra impresa su situación:

http://img260.imageshack.us/my.php?image=20060603linaresinformacin19xa.jpg
http://img260.imageshack.us/my.php?image=20060603linaresinformacin24mc.jpg

Sin embargo ha pasado el tiempo desde entonces, la evolución de los acontecimientos no le ha sido favorable y actualmente su proceso legal ha derivado en una condena de cuatro años y dos meses de prisión, prohibición de aproximarse a menos de 200 metros a su denunciante durante 20 años, incluyendo el pago de las costas procesales y una indemnización a su ex pareja por valor de 9000 euros. Todo esto sin que existan partes de lesiones, ni testigos oculares de ninguna agresión, simplemente con el apoyo de los padres de la denunciante, tres amistades y el Instituto de la Mujer testimoniando con mucha contundencia en contra del imputado.

Ahora Miguel Ángel se encuentra muy próximo a ser castigado por esta ley, pero en su momento escribió un alegato que entregó a una de las juezas que llevó su caso. En él exponía el modo en que vivenció todos los acontecimientos que han concluido en esto. Nosotros hemos obtenido dicho alegato porque está siendo divulgado por sus amistades a través de Internet.

Mediante el mismo, podemos exponer aquí los puntos más destacables de la historia, para al menos repensar una vez más la tan mencionada, la tan aplaudida y tan denostada Ley Integral. La herramienta que según sus defensores acabará -no sabemos cuando- con la violencia machista contra la mujer y encarcelará a los maridos o compañeros maltratadores. O la norma nacida del radicalismo ideológico que -según otros- sólo puede contribuir a agravar el problema que pretende resolver y generar otros nuevos, como el castigo casi indiferenciado de hombres por el hecho de serlo, viéndose sometidos a sus muy particulares condiciones de enjuiciamiento penal, en base a denuncias ocasionalmente muy difíciles de investigar o probar y que además pueden ser falsas, tal y como señalan gran cantidad de colegios de profesionales del derecho de nuestro país, concluyendo en la instrucción sistemática de procesos realizados en condiciones precarias, de los que pueden derivarse serios perjuicios para la parte acusada.

Este relato nos invita a posicionarnos de nuevo a favor o en contra, frente a una ley que de momento no sólo no alcanza los objetivos para los que fue diseñada, a pesar del gran apoyo institucional que ha recibido a todos los niveles desde el inicio de su andadura, sino que además no consigue acallar ni convencer a las voces que la critican, solicitando su modificación profunda o incluso su derogación, en favor de alternativas como las leyes y medidas de mediación familiar.

Del alegato presentado por Miguel Ángel ante uno de sus juicios se extraen los rocambolescos hechos que han dado lugar a esta condena, fruto de su directa experiencia. Nos brindan una ocasión privilegiada para conocer los recientes acontecimientos de su vida, invitándonos de paso a reflexionar sobre los entresijos jurídicos de esta ley, su capacidad para esclarecer la culpabilidad o inocencia de las partes implicadas o su tendenciosidad antivarón, en un ambiente social que cada vez exige castigos más ejemplarizantes contra los maltratadores, dando por descontado que para esta norma siempre son de sexo masculino, y define el maltrato como un grave delito sujeto a una severa condena en base a acciones que de ser perpetradas por mujeres no pasarían de considerarse meras faltas. Es decir, estructurándose como una herramienta de culpabilización exagerada de lo masculino y defensora de un doble patrón legal sexista, generador de una grave brecha jurídica entre hombres y mujeres, supuestamente con el poco verosímil propósito de velar por la igualdad.

A continuación narramos cómo se desarrollaron los acontecimientos a partir del alegato, retirando algunos apartados para facilitar su lectura y al mismo tiempo incluyendo las fechas aproximadas de los sucesos en él expresados, favoreciendo a los lectores un mejor conocimiento de su desarrollo cronológico.

El texto de Miguel Ángel comienza con una breve introducción indicándole a la jueza a quien envía este escrito su deseo de aclarar ciertos detalles que escapan al procedimiento judicial normal de comparecencias orales, exponiendo una serie de hechos que, en su opinión, han minusvalorado los anteriores jueces encargados de este caso, pese a ser muy indicativos de su culpabilidad o inocencia.

Abandonado (junio 2005)

Después de tres años de novio con la denunciante, ella conoció por chat a un periodista de Málaga. Tras dos semanas con discusiones por la causa más leve, marchó a Málaga, sin avisar a Miguel Ángel, ni romper, creyendo que él no se enteraría y que al cabo de unas semanas regresaría, sin más, para continuar la relación.
En cambio, al mes Miguel Ángel ya estaba con otra chica, intentando olvidar a su ex, la cual criticaba públicamente a Miguel Ángel y a su nueva pareja. Hasta le pidió por e-mail su lista de asignaturas, ya que ambos estudiaban la misma carrera pero, por evitarla, Miguel Ángel prefería matricularse en asignaturas distintas.

En noviembre ella le pidió una llave de su cuarto que él conservaba y pasados unos días se la devolvió a la salida de clase, dando todo por terminado.


Agredido (diciembre de 2005)

En Nochebuena, estando Miguel Ángel en una discoteca con sus amigos, sobre las 6:00, sorprendentemente, se le acercó el hermano de su ex, insistiéndole en que saliese a la calle sólo para hablar, a lo que Miguel Ángel accedió, no sin reservas, ya que prácticamente no habían tenido trato en el pasado. Salieron a la calle, cada uno con sus amigos, y su ex cuñado le insistió en ir solos al aparcamiento para comentar algo importante y muy privado. Una vez allí le agredió con la ayuda de sus amigos que acudieron raudos al ver que, dificultosamente, Miguel Ángel forcejeaba con él para quitárselo de encima. El agredido abandonó el recinto con fractura del tabique nasal y fuerte hemorragia, momento en el que apareció su ex pareja, gritándole repetidamente “Como toques a mi hermano te mato” mientras el hermano y un amigo del mismo insistían a Miguel Ángel en que ya lo encontrarían a solas sin tanta gente para reventarlo y matarlo. Ensangrentado acudió a urgencias con sus padres donde, inesperadamente, estaban el hermano y la hermana con sus respectivas amistades, riéndose todos al ver a Miguel Ángel llegar ensangrentado, en silla de ruedas, por no poder caminar y casi ni abrir los ojos. Fue atendido y sobre las 8:00 denunció al agresor.

Denunciado (diciembre 2005)

A la tarde telefonearon a Miguel Ángel de Comisaría, comunicándole que debía ir allí al día siguiente, sorprendentemente, pues su ex pareja lo había denunciado por malos tratos físicos y psicológicos durante los tres años de relación. Miguel Ángel habló con su letrada, casualmente madre de uno de sus amigos testigos de la agresión, y a la mañana siguiente fueron a Comisaría para declarar. En la sala de espera estaban su ex, sus padres y una amiga de ella. Se le acercó un policía diciéndole: “UD. se va a quedar aquí detenido”. Se oyeron risas en la sala de espera. Su abogada se opuso rotundamente, ya que no tenía antecedentes ni denuncia previa de malos tratos por parte de su ex, explicándole al policía que todo se trataba de una venganza o desagravio hacia su hermano, ya que jamás había denunciado a Miguel Ángel y justo lo hacía ahora, unas horas después de la denuncia hacia su hermano, un 25 de diciembre a la hora de comer.

Tras un debate jurídico el policía lo liberó, añadiendo: “esa niña, si quiere, te hunde la vida echándote de Linares”. El denunciado aceptó la posibilidad de declarar al día siguiente, directamente en el juzgado, ya que ni siquiera conocía la acusación, y le chocaba que con el único testimonio de una chiquilla quisieran encerrarlo hasta el juicio del día posterior.

A la mañana siguiente, desde que consiguieron una copia de la denuncia, hasta declarar, Miguel Ángel y su abogada tuvieron sólo 10 minutos para preparar la defensa, aparte de que allí conoció que el hermano de ella también lo había denunciado por agresión. La denuncia de su ex se basaba en que la chica temía por su vida tras, en Nochebuena, haberle dicho Miguel Ángel supuestamente a su hermano “Te voy a matar, despídete de tu hermana porque también la voy a matar”. Testificaban ella, que estuvo cerca de la escena no más de 5 segundos, y su amiga íntima que ni se acercó. Los tres afirmaban que el denunciado dijo eso. (CONTINUA...)
   

Odime
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Viernes 02 Ene 2009, 21:51   Post #274516  Responder citando
 
(SIGUE...)

Difamado


Para añadir dramatismo a la denuncia, la denunciante se apoyaba, entre otras, en las siguientes argumentaciones:


- Que normalmente la insultaba diciéndole "puta" y "guarra" incluso delante de las amigas.
- Que sobre febrero de 2003 la agredió por primera vez apretándola de los brazos, aunque no fue al médico.
- Que sobre mayo / junio de 2004 la encerró media hora en el almacén de donde él trabajaba y, cuando la liberó y esta le recriminó esta actuación, él le dio un guantazo [literal].
- Que tras el "puente de Los Santos" del 2005, al devolverle la llave de su habitación le dio un puñetazo en la espalda y cuando ella se volvió lo vio con los ojos desencajados.
- Que en urgencias, cuando él ingresó ensangrentado y con la nariz rota, le guiñó un ojo y le hizo la señal de cortarle el cuello, con su amiga íntima como testigo [cómo no].
- Que está en tratamiento psicológico porque le tiene mucho miedo pues él es capaz de hacer cualquier cosa.
- Otra amiga íntima suya declaró que Miguel Ángel le dijo de su ex que "era una puta que se follaba a todo el que pillaba y que se acostaba con un periodista de Málaga".
- Que mandó cartas difamatorias a la denunciante, a los padres, a una amiga y al periodista.
- Que le ofreció dinero a un amigo suyo para acceder a través de Internet a su ordenador.

Sin embargo, no acredita ni testigos ni parte de lesiones ni denuncia de la supuesta agresión en febrero de 2003. Se acuerda de estos malos tratos el 25 de diciembre a la hora de comer cuando se le notifica que su hermano ha sido denunciado por agresión.

Ella describe ante las autoridades la relación como muy conflictiva. De lo cual tardó tres años en darse cuenta, justo cuando conoció a otro hombre y cuando Miguel Ángel denunció a su hermano por una agresión brutal.


Ella presentó a una amiga que declaró que Miguel Ángel aseguraba que era una puta que se acostaba con todo el que pillaba y que había ido a acostarse con un periodista de Málaga. ¿Cómo iba a aguantar Miguel Ángel tres años con una persona de la que piensa que se acuesta con cualquiera? ¿Cómo va él a asegurar que había ido a acostarse con el periodista de Málaga si él no estaba en Málaga para ver, siquiera, si estaban juntos? Cierto que Miguel Ángel le comentó a su amiga que tenía ciertas sospechas de que se había ido a Málaga con un hombre que había conocido por un chat (lo cual esta chica le confirmó como cierto, incluso mostrándole interés en irse allí unos días con su novio en plan de dos parejitas) pero esta aventura es algo que ni la misma denunciante niega incluso facilitando en Comisaría el nombre de este individuo de Málaga al denunciar a Miguel Ángel, el cual no dijo a la amiga de la denunciante nada de que se acostaran.

Miguel Ángel decidió devolverle la llave de su cuarto porque ella lo llamó varias veces desde el móvil de su madre, aún sabiendo (porque ella se lo había comentado) que tras registrar la casa por la desaparición de una pluma que él le había regalado que, entre los objetos personales de su madre, ella encontró 6 o 7 copias de dicha llave, con lo cual, esta no le hacía tanta falta en el momento que la demandaba, aunque cambiasen la cerradura, ya que ni ella quiso decir a su madre que le había registrado todo, ni la madre quiso decirle a ella la gran cantidad de copias de esta llave que había en su poder.

Después de las mencionadas llamadas telefónicas de ese fin de semana, Miguel Ángel buscó unos días la llave y el día que la encontró fue con toda su buena intención a buscarla a la Escuela Superior. Cuando la vio, la llamó por su nombre para que se percatase de su presencia, cuando ella se giró hacia su izquierda con gesto de sorpresa le puso la llave a la altura de la barbilla para que la tomase, cosa que ella hizo diciendo "gracias", ambos siguieron su camino y Miguel Ángel volvió a su casa por donde había venido.

Es falso que Miguel Ángel haya ofrecido dinero a un amigo suyo para acceder por Internet a su ordenador. Con este amigo de ambos se reunía frecuentemente porque fue de las primeras personas que vio día a día cómo ella, a raíz de haber conocido a este hombre de Málaga, iba haciendo todo lo posible por degenerar la relación hasta terminar rompiéndola, por lo que era comprensivo con Miguel Ángel y le animaba a charlar sobre su situación.

Sería absurdo que Miguel Ángel propusiese eso a este muchacho, sabiendo que justo el sábado anterior estuvo con ella en el Pub Gabbana de Linares y, al domingo por la mañana, la madre y la hermana de este chico tuvieron que salir a buscarlo a casa de los amigos porque éste no regresaba siendo ya de día. Miguel Ángel lo llamó por la tarde para interesarse por su paradero y al preguntarle que dónde había estado la noche anterior no quiso decírselo alegando simplemente "me perdí", cuando él jamás había tenido ningún reparo en decirle a Miguel Ángel, como amigo, dónde había estado un sábado por la noche y con qué compañía.

Miguel Ángel no tenía constancia de que estuviera con ella toda la noche hasta el día siguiente pero la posibilidad está ahí, por lo que no es lógico que le hubiese hecho tan arriesgada propuesta informática, sabiendo la amistad que los unía y la posibilidad de que ambos compartiesen largas noches de sábado a domingo a medio día.

Cierto que Miguel Ángel consiguió a través de Internet la lista de llamadas telefónicas de la denunciante, y así demostró a su amigo que llevaba dos semanas llamando casi a diario al chico malagueño, pero esa factura pertenecía a un número propiedad de Miguel Ángel (del cual guarda el contrato), aunque ella ilegalmente hubiese cambiado la titularidad del mismo, hecho ya resuelto sin necesidad de denunciarla, de lo que Miguel Ángel puede presentar la documentación necesaria.

Otra cosa irrisoria, si no fuese por la gravedad del asunto, y sin sentido, es que Miguel Ángel, habiéndole pedido (e-mail entregado al juzgado como prueba) y obtenido su lista de asignaturas, la esperase durante horas a la salida de clase, sabiendo perfectamente la hora de salida de ese día. Es decir, más contradicciones de la denunciante.

Del resto de agresiones que ella denuncia tampoco presenta absolutamente nada, ni pruebas ni testigos, sólo hay en contra del acusado testimonios sobre unas supuestas amenazas y gestos, testimonios de gente cuya credibilidad no es justo que sea mayor que la de Miguel Ángel.


Y ya, a modo de crítica global de toda esta patraña, no tiene lógica que, si Miguel Ángel le apretó los brazos en 2003 y la encerró en un almacén en 2004, ella le solicitase en agosto ir de viaje a Aguadulce a solas y sin más familia, ni que en septiembre le suplicase matricularse con ella en la misma carrera cuando él hacía años que había dado por concluidos sus estudios, ni que se quedase a dormir en su casa encerrada en su habitación con él en innumerables ocasiones, ni que se quedase él a dormir en casa de ella encerrados en su habitación bajo llave en innumerables ocasiones o a vivir en casa de ella cuando sus padres se iban de vacaciones. Ella le tendría miedo si él le hubiese hecho todo eso, pero no ahora con la relación concluida, si no desde antes de concluirla.

Asimismo, tampoco tiene lógica que después de esos supuestos malos tratos no le permitiese a él realizar ningún tipo de actividad diaria a solas (como asistir a eventos sociales y deportivos), preocupación de Miguel Ángel de la que también tienen constancia la familia y algunos amigos de él. Es ilógico que si ella está recibiendo tratamiento psicológico a través del centro de la mujer, por los perjuicios morales que supuestamente Miguel Ángel le ha causado, primero ella lo llame por teléfono para pedirle una llave que ya tiene y luego hablé con la novia de él para lo mismo, y después vaya a la tienda donde él trabaja a buscarlo de malos modos diciéndole que lo de la tarjeta SIM "lo arreglamos por las buenas o por las malas", amenazándole por algo por lo que sabe que Miguel Ángel podría haberla denunciado a ella, y esté allí cerca de 15 minutos apoyada tranquilamente en el mostrador, también con una compañera de Miguel Ángel como testigo.

No tiene lógica que, si él tenía otra novia desde agosto del 2005, Miguel Ángel busque hacerle ningún tipo de daño a su expareja ni psíquico ni físico, pues él ha rehecho su vida y no piensa para nada en ella, incluso habiendo declarado ante S.Sª el día 20 de junio de 2006 que lo único que siente hacia ella es la más profunda indiferencia. Ella sí que iba insultando a su nueva novia, difamándola diciéndole "guarrilla" y mirándola desafiantemente cada vez que se la encontraba, de lo cual, hay numerosos testigos
en varias ocasiones, como en Nochebuena.

A pesar de estas argumentaciones que desmontan toda su película, ella fue a comisaría con sus testigos y la mentira de su hermano “Despídete de tu hermana porque la voy a matar” ante la cual el testimonio de los amigos de Miguel Ángel no sirve porque, ante un juez, que ellos no lo oyeran no significa que la frase no fuese dicha. Él no incurrió en ningún tipo de maltrato en los tres años de relación, y si soportó y palió sus inestabilidades anímicas y familiares, y esto es lo que se encontró como recompensa.
Los allegados opinaban que siendo un montaje algún error lo desmontaría tarde o temprano, pero ya los ha habido, varios y rotundos aunque, por razones incomprensibles para nosotros, la Justicia se ha negado a verlos.

Juzgado

Pese a ser una persona sin antecedentes, ni malos gestos hacia su ex pareja en tres años, (ni hacia la posterior, la cual ha corroborado ya ante dos jueces que Miguel Ángel es incapaz de hacer todo eso) él esperaba seriamente magullado y con sus allegados, a declarar por unos inexistentes malos tratos y amenazas de muerte (cuando el amenazado había sido él) hacia alguien que ya ni recordaba hasta aquella aciaga Nochebuena.
Al declarar, se sintió ya condenado, por la actitud indiferente, rutinaria, de la jueza, quien le interrogaba sin siquiera mirarle a los ojos con un aire de “responde lo que quieras que yo ya he decidido”

Entre otras, estas fueron las preguntas más significativas:

- P: ¿Reconoce usted los hechos que se le imputan?
- R: Sé de qué se me acusa, pero no reconozco haberlo hecho.
- P: ¿Ha agredido usted alguna vez a la denunciante?
- R: No. Nunca he agredido ni a ella ni a nadie.
- P: ¿En una ocasión cogió fuertemente de los brazos a la denunciante en una discoteca?
- R: Nunca.
- P: ¿La ha insultado alguna vez?
- R: Nunca.
- P: En el hospital ¿le hizo gestos de cortarle el cuello?
- R: No, yo iba en silla de ruedas, con los ojos hinchados, las manos conteniéndome la hemorragia nasal y la cabeza caída por el aturdimiento de los golpes y no podía ver quién había, en cambió sí escuché cómo los que estaban allí se reían por mi estado.
- P: ¿Qué hizo usted cuando escuchó esas risas?
- R: Nada, mi madre puso la silla de ruedas de espaldas a ellos para que no me vieran y acto seguido ellos empezaron también a insultar a mi madre y a reírse de ella.
- P: ¿Cuándo le devolvió usted la llave?
- R: Tras muchas insistencias por su parte le dije que se la devolvería cuando la encontrara.
- P: ¿Dónde se la devolvió?
- R: En la calle del Mercadona, al lado del parque, no recuerdo cómo se llama esa calle.
- P: Cuéntenos cómo se la devolvió.
- R: Simplemente me acerqué por su lado y le puse la llave delante sin mediar palabra.
- P: ¿No la golpeó?
- R: No.
- P: ¿Y ella qué hizo?
- R: Sólo puso cara de sorpresa porque no se lo esperaba.
- P: ¿Por qué motivo piensa usted que ella lo ha denunciado?
- R: Es evidente, y ello se comprueba en el momento de la denuncia, un 25 de diciembre a la hora de comer, que lo hace motivada por la denuncia que yo le he interpuesto a su hermano y aparte me consta lo celosa que está porque yo estoy desde agosto con otra chica, habiéndonos visto y hablado mal de nosotros.
- P: ¿Cómo fue su relación con la denunciante?
- R: Los primeros meses muy difíciles para los dos porque sus padres tardaron más de 6 meses en aceptarme ya que, por lo visto, 10 años mayor que ella y sin carrera no era digno para su hija, pensando además que sólo la quería para aprovecharme y que la iba a abandonar en cuanto me cansara de ella y conociera a otra. Pero al final me aceptaron al ver que ya no tenían más remedio para no enfrentarse gravemente a su hija, que encima ha sido quien se ha cansado de mí cuando ha conocido a otro a los tres años.
- P: ¿Cuándo acabaron la relación?
- R: A mediados de julio cuando me enteré a través de sus amigas de que se había ido a Málaga.
- P: ¿Qué contacto han mantenido después de la ruptura?
- R: Hemos intercambiado algunos e-mails.
- P: ¿Y a qué corresponden estos que su letrada aporta como prueba de que es usted el primero que quiso alejarse de ella?
- R: Algunos que mandé a ella y a otras personas.
- P: ¿La encerró usted una vez en la tienda donde trabajaba?
- R: No.
- P: ¿Es cierto que usted la insultaba frecuentemente?
- R: No.

El Ministerio Fiscal también le hizo algunas preguntas:

- P: ¿Es cierto que usted le dio una bofetada el día que la encerró en la tienda donde trabajaba?
- R: No.
- P: ¿Es cierto que usted dijo al hermano de la denunciante que los iba a matar a él y a su hermana?
- R: Al contrario, fue él quien me dijo que ya me pillaría a solas para reventarme y matarme y ella quien me dijo literalmente en repetidas ocasiones "Como toques a mi hermano te mato".
Y estas son algunas de las preguntas del letrado de la parte denunciante:
- P: ¿Quién dejó la relación? ¿Ella o usted?
- R: Obviamente ella cuando decidió marcharse a Málaga tras conocer a un chico por Internet.
- P: ¿Entonces piensa usted que el principal motivo de todo esto es por defender a su hermano?
- R: Sí.
- P: ¿Está usted seguro de que no ha amenazado ni a ella ni a su hermano?
- R: Sí.
- P: Ella ha presentado una testigo que asegura que usted los ha amenazado.
- R: Pues no es cierto.
Las preguntas de la letrada de Miguel Ángel fueron:
- P: ¿Cuándo fue la última vez que habló cara a cara con la denunciante?
- R: Hace aproximadamente un mes.
- P: ¿Con qué motivo?
- R: Vino a mi tienda a reclamarme la titularidad de una tarjeta SIM que, a pesar de estar a mi nombre, ella quería quedarse porque la estuvo usando durante un tiempo.
- P: ¿Y qué le dijo cuando entró a la tienda?
- R: Pues me dijo de muy malos modos "lo arreglamos por las buenas o por las malas" actitud que no tiene ninguna lógica ya que, si se supone que yo la he agredido tanto anteriormente, y me tiene tanto miedo ¿cómo es que acude a la tienda a tratar un tema tan tonto y en esos términos tan chulescos?

Habiendo declarado, quedaban dos días para la sentencia provisional. La defensa hizo cuanto pudo, pero la jueza no aceptó las evidencias que demostraban cómo, esta denuncia no es sino un montaje para perjudicar al acusado y justificar la emboscada de su hermano en Nochebuena. Aun así, Miguel Ángel salió de allí con su conciencia muy tranquila, pese a comprender que iba a ser una nueva víctima de una sentencia políticamente correcta, originada por una Ley Integral contra la Violencia de Género, a veces usada perversamente, no contra los agresores (que lamentablemente los hay y muchos) sino para hundir a los ex por despecho.

A los dos días volvieron al juzgado. Al darle el veredicto, la jueza le preguntó de nuevo:

- ¿Estaría usted de acuerdo en que se le impusiese una orden de alejamiento?
- Lo asumiría, aunque obviamente no estoy de acuerdo porque se me considera un agresor, además de que ya hago bastante para no encontrármela por ningún sitio.

Provisionalmente sentenciado (diciembre del 2005)

Así, hasta la sentencia definitiva del juzgado provisional de Jaén, y tras dos días de la declaración, Miguel Ángel tenía dictado un auto de alejamiento a 150 metros de ella, y que fuesen a la universidad ella por la mañana y él por la tarde. Se le entregó la copia del auto con la advertencia de no encontrarse con ella, ya que eso podría llevarle a la cárcel.

(CONTINUA...)
   

Odime
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Viernes 02 Ene 2009, 21:56   Post #274533  Responder citando
 
(SIGUE Y FINALIZA)

Humillado

Desde entonces él comenzó a depender de sus allegados hasta para salir a la calle, habiéndoles predicho que este montaje, más que una orden de alejamiento dictaminada por un juez riguroso, lo que buscaba era el acabar con su persona y su posterior relación, con más denuncias falsas al menor encuentro fortuito. Aunque lo tacharon de pesimista, el tiempo no tardó en darle la razón.

El lunes 9 de enero (EL PRIMER día de clase tras la Navidad) intentó denunciarlo con otras amigas alegando que en un pasillo de la Universidad le hizo señales de cortarle el cuello guiñándole el ojo, pero su policía asignado llamó a la abogada y ésta a Miguel Ángel, quien explicó que a esa hora estaba en clase de Matemáticas, con múltiples testigos, y el policía convenció a la chica de no denunciar, porque le iba a resultar perjudicial en la sentencia definitiva, aparte de que provisionalmente y protegiendo su vida, la jueza le pidió no ir a clase por la tarde.

Y gracias a que Miguel Ángel tenía testigos, pues de haberlo “cazado” sin ellos, sin duda lo habría denunciado por quebrantar el auto.

Vista su delicada situación, contactó con la Oficina del Defensor del Hombre, ONG donde se le informó que no era un caso aislado, sino que había miles de casos de muchachas que utilizaban la nueva Ley integral contra la Violencia de Género para arruinar la vida de sus ex compañeros, quedando muchas de las víctimas reales de maltrato casi sin ayuda, al colapsarse los medios disponibles por estos casos basados en denuncias falsas y motivados por venganzas y celos. Allí también se le explicó que se está llegando a una situación tan insostenible que esto tiene que ser conocido por los propios jueces, como primer paso para la abolición de esta Ley, que atenta contra los Derechos Humanos al violar la presunción de inocencia y que gran cantidad de jueces y juezas cuestionan por inconstitucional.

Mientras tanto, seguía el acoso y derribo hacía Miguel Ángel. El miércoles 8 de marzo fue a clase de Sedimentos y Rocas Sedimentarias y se situó en una de las últimas filas. Al terminar fue a fotocopiar con su compañero Rafa y cuando regresaban a clase (poco antes de la siguiente asignatura) salía ella de dentro, dedicándole a “su agresor” una leve sonrisa cuando las miradas se cruzaron. Entró el profesor, y después ella que, cuando vio que Miguel Ángel ya estaba también en clase, se acercó al profesor y conversó con él un rato en voz baja. El profesor se encogió de hombros varias veces y ella muy indignada retiró sus cosas del pupitre y se marchó.

Si por el miedo que tiene a Miguel Ángel recibe tratamiento psicológico e incluso lo denuncia, ¿¿¿Por qué contradice así la medida impuesta para proteger su vida??? La mayoría de amigas y la entonces novia de Miguel Ángel le aseguraban que si alguien les hiciera todo lo que ella ha denunciado, por el propio miedo, no irían a la universidad, ni por la mañana ni por la tarde. Aunque sus risas características en Urgencias, en la Comisaría, y en la Universidad muestran que poco miedo le tiene.

Parecía que todo había quedado ahí, pero el lunes 13 de marzo la abogada le comentó que llevaba ya tiempo conversando con la abogada de la acusación y el policía que encargado del caso, ya que la chica, tras el encuentro en clase, fue a Urgencias por un parte de crisis de ansiedad para denunciarlo en Comisaría, alegando que cuando Miguel Ángel la vio sentada se situó justo detrás (cuando él ya ocupaba ese sitio desde la clase anterior de Sedimentos) de modo que al girarse se encontraba con la cara del denunciado. De nuevo el policía le pidió que no hiciera tonterías porque se iba a demostrar toda la trama y ya se le avisó judicialmente de no ir a clase por la tarde.

Además de abandonarle como a un perro, le difaman, provocan su despido, envenenan y siembran odio en su propio entorno de familia y conocidos, lo cual origina que le den un palizón, después le denuncian, le decretan un alejamiento, le incluyen en una lista oficial de maltratadores, hacen caja a su costa (en este caso 9000 euros) intentan expulsarle de la Universidad, y encima le encarcelan. Como se puede comprobar, una cosa de locos.

Finalizado el alejamiento provisional Miguel Ángel no acabó en la cárcel gracias a la minuciosidad con la que evitaba sitios en los que ella podría estar y a que, en los encuentros, siempre tuvo algún acompañante.

Así las cosas, y estando Miguel Ángel en clase el día 14 de abril, su entonces novia quedó para tomar un café con una chica a la que ambos estimaban mucho, pese a ser muy amiga de otra gran amistad de la denunciante. Esta amiga común se intereso por que tal les iba y la novia de Miguel Ángel le respondió que ningún hombre anteriormente la había tratado tan bien y que era una relación tan magnífica, que buscaban un piso para irse a vivir juntos en septiembre. Curiosamente, e insistimos curiosamente, esto fue lo que pasó pocos días después.

Cazado y nuevamente denunciado y detenido (mayo 2006)


Un sábado de madrugada estando en la Cruz de Mayo del Nazareno, como acostumbra Miguel Ángel, que es cofrade, a estar siempre en esta señalada fecha, hecho bien conocido por su ex novia, se le acercó un chico y le dijo: “Es que estoy ahí más “pallá” con tu ex y me ha dicho que te diga que tienes que irte porque va a llamar a la policía”. Efectivamente, Miguel Ángel miró y la vio entre una multitud y a unos 10 metros de distancia. Esperando allí sólo lo imprescindible para que su novia regresara del baño, donde casualmente se encontraba cuando este joven le advirtió, y sin acercarse para nada a su exnovia ni realizar ninguna interacción con ella, se marchó inmediatamente de allí, a otras cruces y pubs, donde estuvieron con diferentes amistades.

Al día siguiente dos policías nacionales se personaron en casa de Miguel Ángel, deteniéndolo por quebrantamiento de orden judicial. Una vez en comisaría fue fichado y pasado a los calabozos. Solicitó un Habeas Corpus por lo que se le trasladó al juzgado de guardia, donde, finalmente el Habeas Corpus se le desestimó por improcedente. De regreso al calabozo tuvo que pasar la noche allí, situación que volvió más llevadera la amabilidad de los agentes. Sin poder dormir se entretuvo leyendo los mensajes que otros habían dejado. Pensó en cómo se habían apañado para pintar en la pared, ya que al ingresar se le quitan todas las pertenencias al reo, pero pronto averiguó el modo y dejó su propio mensaje:

“Si eres víctima de denuncias falsas, como yo, por malos tratos o por quebrantar la orden de alejamiento, ponte en contacto conmigo”

Haciendo constar también su nombre, E-mail y número de móvil. Al día siguiente fue trasladado al juzgado donde conoció exactamente la acusación. En la denuncia constaba que "sobre las 1:30 horas del día 7 de mayo, hora en la cual el imputado coincidió con su expareja sentimental, en la celebración de las Cruces de Mayo, en la Plaza Nueva de Linares, junto a la Plaza del Gallo, y en la que según declaración de la denunciante, dicho imputado se colocó a un metro y medio de ella, no parando de mirarla, y reírse, así como en un momento dado, pasó por su lado rozándola en su hombro".

La fiscal le preguntó, entre otras cosas, que si era cierto que le dijo al chico que se le acercó, que la denunciante “era una niñata y una chiquilla a la que nadie iba a hacer caso”. El acusado respondió que eso hubiera sido una tontería por su parte, pues, "a la vista está, que sí que hay mucha gente que la cree o que quiere creerla", aludiendo a todo el entramado judicial que lo estaba empapelando sin pruebas (excepto testimonios de chavales y chavalas) ni agresiones demostradas.

A su entonces novia, que se presentó allí con su hermana para testimoniar que se marcharon en cuanto volvió del servicio, no quiso ni escucharla el juez alegando que le parecía un testimonio irrelevante. Se ve que los veinteañeros testigos de la denunciante son los que cuentan y los que dicen la verdad para la justicia. En cambio, los que el acusado pueda presentar sólo pueden conceder testimonios irrelevantes.

La acusación solicitó ampliar el alejamiento a 500 metros y mantener lo de la universidad. El juez lo aceptó sin paliativos y sin escuchar más testimonios que el de la denunciante, el del chico que la acompañaba, y el de Miguel Ángel. Al indicar el Ministerio Fiscal que esta medida era para preservar la integridad física de la denunciante, preguntó al acusado si tenía algo que añadir u objetar. Este preguntó valientemente entonces que en qué se basaba para asegurar que la vida de la denunciante corría peligro, si no existe ningún parte de lesiones, y cuál es el miedo que le tiene si acude a la universidad por la tarde. Lo hicieron callar, alegando que era su letrada ejerciendo como defensa quien tenía que hablar de eso.

El Juez le confirmó la libertad provisional, con el alejamiento ampliado a 500 metros y tuvieron este último diálogo:

- Ya sabe usted que la próxima vez que quebrante la medida de alejamiento, en vez de pasar la noche en el calabozo, podría pasarla en prisión, por lo que debe usted extremar las precauciones de no coincidir con ella.
- ¿Más? Supongo que se referirá usted a no pisar la calle para nada.
- Ese no es el objetivo de esta medida, no exagere porque simplemente se trata de que no vuelva a incumplir el auto.
- Sí, esa noche me marché inmediatamente de allí, por tanto no lo incumplí, y mire Vd. como ha terminado el asunto.
- Consideramos que 500 metros es una distancia prudencial como para que usted pueda realizar su vida normalmente.
- Claro. Teniendo en cuenta que vivimos a poco más de esa distancia, y teniendo en cuenta que yo vivo en plena zona de comercios donde ella se compra casi toda su ropa, y teniendo en cuenta que mi novia vive a unos 300 metros de ella, y teniendo en cuenta lo que me acaba de ocurrir... salir a comprar el pan o a pasear con mi novia puede significar perfectamente acabar en Jaén-2.
- Doy el acto por finalizado.[/i]

Hasta aquí hemos narrado la serie de acontecimientos ocurridos desde junio de 2005 hasta mayo del 2006, tomando como base el alegato del acusado, de un imprescindible valor.

A través de dicha narración hemos concedido de nuevo la voz al acusado, devolviéndole el protagonismo que él y su discurso merecen, para que pueda al menos hacernos llegar su punto de vista, sus principales argumentos, los fundamentos de su defensa.

Son muchos los testigos que certifican lo aquí señalado, hasta el punto de que la certitud en su inocencia está generando un creciente, multitudinario y significativo movimiento de apoyo por parte de hombres y mujeres del propio Linares y ciudades cercanas como Córdoba, que reclaman su libre absolución bajo el lema de “Justicia para MAG”

http://img243.imageshack.us/img243/7642/20081121cordobaalbacetecr3.png
http://nievesmoreno.blogia.com/upload/20081202015947-2008-11-30-linportu8.jpg

Dichos apoyos son particularmente significativos, si tomamos en consideración el intenso grado de repulsa social que los delitos de malos tratos generan. Además están siendo recopilados por su madre en un blog que ha creado especialmente para tratar este tema:

http://nievesmoreno.blogia.com

Estos ciudadanos ejercen así su derecho a posicionarse en contra de una sentencia que se les hace claramente injusta y ante la cual el propio Miguel Ángel ha recurrido. Su esfuerzo sigue adelante. No lo olvidemos. Todo comienza después de denunciar Miguel Ángel al hermano de su expareja por una agresión donde sufrió hematomas, la rotura del tabique nasal y un diente, ocurrida unos seis meses después de terminada la relación supuestamente problemática. Seis meses durante los cuales Miguel Ángel había estado unido sentimentalmente con otra mujer de 26 años, también de Linares, que además declaró en favor suyo en el juicio de septiembre de 2008, afirmando haber estado junto a Miguel Ángel durante el episodio de las Cruces de Mayo de 2006, del que se derivó un aumento de la orden de alejamiento hasta los 500 metros, reconociendo que se marcharon de allí lo más pronto posible y que en más de un año de relación con el acusado no surgió el más mínimo indicio de maltrato.

Cabe añadir la ausencia de partes de lesiones, de testigos oculares de las agresiones denunciadas. Sólo testimonios, algunos de personas muy allegadas como padres o amigos de la denunciante, sirven como base de la acusación. En cambio, no se permitió en el juicio la declaración de la madre del acusado, estableciéndose una evidente discriminación y un aberrante agravio comparativo. Esperemos que las próximas noticias sobre el tema sean favorables, y se logre una sentencia nueva que aúne sentido común y justicia.
   

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